Top

EL PREMIO

El Premio Pedro Sienna, la distinción más importante del cine chileno, es otorgada por el Consejo de la Cultura a través del Consejo Audiovisual, y hoy se constituye en la instancia en la que la industria nacional reconoce a sus pares.

Distingue con la estatuilla Premio Pedro Sienna a quienes se destaquen por la originalidad, creatividad, calidad artística y proyección de la obra audiovisual, y por la participación en las obras en las categorías correspondientes.

Las obras que participaron e inscribieron directamente su postulación son las que fueron estrenadas comercialmente o exhibidas públicamente en salas de cine en el país entre el 1 de enero de 2016 y el 31 de diciembre de 2016.

 

SOBRE PEDRO SIENNA

Hay pocas biografías entre los artistas chilenos con tantas aristas como la de Pedro Sienna, quien a lo largo de más de setenta años fue poeta, novelista, dramaturgo, actor, director, productor, guionista, y profesor de arte escénico; en sus últimos años incluso ejerció como periodista, llegando a ser jefe de archivo del diario La Nación.

Además, Sienna fue dibujante ocasional de la revista Zig-Zag y, en sus ratos libres, pintor de acuarelas. Tantos oficios solo pueden atribuirse a una personalidad inquieta, de la que dejó un testimonio elocuente su corta pero fructífera carrera cinematográfica, en la que dirigió y protagonizó cinco películas y participó sólo como actor en otras cuatro.

Pedro Sienna nació en San Fernando el 13 de mayo de 1893, hijo de un militar que hizo carrera en la Guerra del Pacífico. Fue bautizado como Pedro Pérez Cordero pero, con el tiempo, su nombre artístico terminó siendo su nombre verdadero tras efectuar los trámites legales correspondientes. Su carrera artística fue meteórica: en 1916, a los 22 años, ya había publicado su primer libro de sonetos, El tinglado de la farsa, y salía frecuentemente de gira por todo el país junto a la respetada compañía de teatro del actor español Bernardo Jambrina, quien lo reclutó luego de escucharlo recitar sus poesías. Dos años más tarde protagonizó su primera película, El hombre de acero, con argumento de Carlos Cariola y Rafael Frontaura. Desde entonces, Sienna entendió el cine como el teatro: como una labor colectiva en la que las autorías se disuelven en la obra.

No obstante ello, Sienna se convirtió -a su pesar- en una de las primeras estrellas del cine chileno, por su prestancia y varonil silueta: usaba una melena bravía, le gustaba cubrir su cuerpo con una capa, un sombrero chambergo y una ancha corbata, vestimentas con las que se distinguía en los centros de la bohemia capitalina. Sus anécdotas fueron recordadas por décadas.

En 1966 recibió el Premio Nacional de Artes, cuando ya no le quedaba demasiado tiempo para gastar en trajines burocráticos. Falleció poco más tarde, después de haber apoyado cuatro campañas presidenciales de Salvador Allende, el viernes 10 de marzo de 1972, en Santiago.